A unos 40 minutos en coche desde Ayamonte encontramos esta pequeña localidad situada río arriba, donde la serenidad del paisaje hará te sea muy fácil desconectar y meterte en el ambiente de este pueblo que durante siglos se dedicó al contrabando junto con su vecina española Sanlúcar de Guadiana.
El pueblo cuenta con apenas cuatro restaurantes de comida típica portuguesa de gran calidad y si vas en temporada de verano no debes perderte su pequeña pero encantadora playa fluvial.